
Al Gran Almirante Genovés, Cristóbal Colón, la historia popular le atribuye dos descubrimientos fundamentales: América y la redondez de la Tierra.
Si bien es real que el hombre surcó los grandes mares hacia lo incierto y regresó con botines suculentos para beneplácito de sus inversionistas, que la Tierra era redonda ya era cosa sabida y descubrir, lo que se dice “descubrir” no descubrió nada.
"Colon descubrió que la Tierra era redonda"Colón nació en 1451, mil setecientos años antes el griego Eratóstenes había calculado el perímetro de la circunferencia terrestre y determinando el tamaño de la Tierra. Antes aún Heráclides Póntico, astrónomo y filósofo griego, había reflexionado sobre la rotación de la Tierra sobre su eje, cada 24 horas.
Aristarco de Samos elaboró pocos años después el primer modelo heliocéntrico del Sistema Solar. Este genial astrónomo luego de sus observaciones concluyó que era la Tierra la que giraba en torno al Sol, desafiando las teorías dominantes del modelo aristotélico que la proponían como centro del universo.
En el siglo II Claudio Ptolomeo, astrónomo greco-egipcio autor del Almagesto, desarrolló la teoría geocéntrica introduciendo el concepto de las órbitas excéntricas en las que giraban los cuerpos circulares: el Sol, la Luna y las Estrellas.
En las universidades medievales del siglo XII se enseñaba que la Tierra era una esfera.
Se supone que Colón, doscientos años después, utilizando un huevo como elemento demostrativo, convenció a los reyes españoles que la Tierra era redonda. Mientras eso ocurría Nicolás Copérnico, el gran astrónomo polaco, tenía 20 años. Y ya estaba estudiando profundamente el modelo heliocéntrico del universo, con los movimientos de traslación anual, rotación diaria e inclinación del eje terrestre.
Cincuenta años después un astrónomo danés, Tycho Brahe, instalaba en su castillo el primer instituto de investigación astronómica, dotado de instrumentos creados por él mismo, que permitieron observaciones y reflexiones fundamentales para el desarrollo de los estudios astronómicos de Kepler.
En 1600 moría quemado en manos de la inquisición el napolitano Giordano Bruno, acusado de herejía por defender, entre otras cosas, la teoría heliocéntrica y la infinitud del universo. Unos años después Galileo construía su primer telescopio.
Si alguien en 1492 hubiere dudado de la “redondez” de la Tierra, se habría tratado de un iletrado, un ignorante o un distraído. “Colon descubrió que la Tierra era redonda”… la reconstrucción de la realidad nos hace incurrir en absurdas afirmaciones, ¿no?
"Colón descubrió América"(Lo admito: esta reflexión me quedó un poco rebuscada)Veamos en RAE,
Descubrir (Del lat. discooperīre):3. tr. Hallar lo que estaba ignorado o escondido, principalmente Tierras o mares desconocidos.
Si esta noche, por ejemplo, sacudiéndome el letargo salgo a caminar y conozco a alguien, cinco años más tarde no se me ocurriría decir, acerca de ese momento, “fue la noche en que lo descubrí” a menos que dejará fluir sin tapujos mi egocentrismo e ignorara la existencia previa de esa persona antes de mí.
Comienza a ser a partir de mi conocimiento, antes no era nada. Este es, al menos, un pensamiento estrecho, ¿verdad?
América, a la llegada de Colón, estaba llena de gente.
Por mencionar a algunos, vivían
Los Incas, 10.000.000 de hombres y mujeres organizados en un fuerte y vasto estado teocrático y politeísta. El estado Inca había extendido su poder mediante la conquista y la militarización, dominando desde el Cuzco un gran imperio. Los agricultores, artesanos y demás trabajadores eran organizados por el estado para ofrecer tributo y practicar la redistribución y la reciprocidad del trabajo y los recursos.
Vivían
los Aztecas en el valle de México, sólo en su capital Tenochtitlán había 300.000 personas, organizados en un estado teocrático y fuertemente estratificado. La religión era la justificación para el carácter imperialista del estado. Tenían su vida social regulada por leyes muy duras, y un considerable desarrollo militar.
Habían vivido
los Mayas, en Mesoamérica, con su sistema de escritura jeroglífica, el calendario (365 días), sus pinturas murales, hermosas cerámicas y una cuidada arquitectura e intelectualidad. Tenían un libro sagrado, el Popol Vuh, escribían en códices sobre cortezas de árboles y tiras de papel. Usaban un sistema vigesimal y conocían el 0. Era una sociedad politeísta, jerárquica, esclavista y profundamente religiosa. Su sistema de gobierno era el de ciudades-estados sostenidos por la agricultura, base de la economía maya.
Habían vivido hombres y mujeres en
Tiahuanaco, Bolivia. Una de las culturas más antiguas de América del Sur. La ciudad tenia, 500 años antes de la llegada de los europeos a América, 100.000 habitantes. La ciudad había sido concebida con increíble planificación, contaba con desniveles y canales subterráneos para desagües cloacales y pluviales. Sus templos estaban astronómicamente orientados. Practicaban la agricultura intensiva en sistema de terrazas.
No hay estudios exactos y la demografía americana antes de la conquista es muy discutida, pero se estima que en 1520 la población aborigen era de 90 millones de personas. Cincuenta años después habían sido exterminados unos 75 millones, a razón de 1.500.000 por año o cuatro mil ciento y pico de personas por día. Pero esa, es otra historia.
Descubrimiento de América. Gran eufemismo.
¿Por qué no se hablará de descubrimiento de Australia?