domingo, 18 de enero de 2009

FOUND

Dios existe.
Anoche soñe que Sawyer venía a casa a la hora de la cena.
Por añadidura se quedaba a dormir.
Atenti: era Sawyer, no Josh Holloway.

jueves, 15 de enero de 2009

MORATORIA ó El regreso de Doña Rosa

El 26 de noviembre del año pasado se anunció la implementación de una moratoria impositiva y previsional, que condona parte de la deuda a pagar y suspende las acciones legales iniciadas en contra de los evasores.
Al día siguiente el jefe de gabinete Sergio Massa ofreció una conferencia de prensa para ampliar y justificar el masivo perdón a todos aquellos que no pagaron sus obligaciones impositivas y tributarias.
La medida incluía además una "una canasta de posibilidades" para estimular la repatriación de capitales (así se dice cuando la gente puede ingresar dinero al país y comprarse lo que quiera sin que nadie le pregunte cómo lo obtuvo ni dónde lo tenía guardado)
Massa dijo muchas cosas, hubo una que merece ser analizada. Lo hizo en la tele.
No recuerdo exactamente si el periodista era Chiche Gelblung o Luis Majul (para el caso da lo mismo), me inclino a pensar que era Majul.
El periodista le consulta acerca de los cuestionamientos a la moratoria por parte de aquellos que habían cumplido con sus deberes impositivos, considerando a la medida como una franca injusticia, donde se premiaba al evasor. Los que pagaron a tiempo perdieron. Unos boludos, bah.
La pregunta podría hacer pensar que estaba destinada a incomodar al funcionario, poniéndolo en situación de justificar lo injustificable o al menos encontrar un resquicio de autocrítica en él. Veamos. Massa sonríe, imposta su voz, mueve previsiblemente sus manos y dice, con tono de letrado:
Suponga usted el caso de dos fabricantes de vasos. Uno de ellos, el fabricante A, pagó puntualmente y tuvo sus empleados en regla. El otro (B) no. A partir de estas medidas el que no cumplía, empieza a cumplir. Piense bien ¿Quién se ve beneficiado con esto?
Majul pone cara de inteligente y (buen alumno) dice:
El fabricante que cumplió.
¡Claro! ¿Por qué? Porque desde ahora habrá competencia leal. Y amplía (por si alguno no entendió) antes el fabricante B vendía sus vasos más baratos porque tenía menor costo, y el A no podía competir. Ahora los dos tendrán el mismo costo y no habrá competencia desleal.
Majul le sonríe satisfecho y va al corte.
Clap clap.
Me quedaron muchos interrogantes, pero podría resumirlos en tres:

El jefe de gabinete, ¿es o se hace?
El periodista, ¿es o se hace?
¿Ellos han dado por sentado que somos idiotas,
están mal asesorados
o realmente somos una manga de boludos?