lunes, 30 de marzo de 2009

Torpezas

video

Hacer reir a alguien que quiero, me hace feliz.
Si son diecinueve los que quiero (mucho) y rien...imagínense que felicidad.
Más aún si es espontáneo y como resultado de mi natural despiste, je.

jueves, 26 de marzo de 2009

Noticias desde el frente

Hoy voy a hablar de ustedes. Por suerte y gracia’dió no llegan hasta acá luego de escribir obscenidades en el buscador de Google. Eso es bueno.
Casi todos, excepto un puñado escaso de 5 ó 6 desvelados, hablan español.
Unos pocos usan Mac; los que lo hacen residen mayoritariamente en España, México o Estados Unidos.
Mozilla y Explorer llevan la delantera y sólo algunos dejaron instalado el WindowsVista.
La estrella de las visitas la tiene el Sushi. “Como preparar Salmón” es una inquietud que sostiene en vilo a muchísima gente, no están solos. Ni se imaginan.
Por alguna misteriosa razón mis intrascendentes entradas dando instrucciones para armar rolls sin terminar inspeccionados por bromatología lideran, humildemente hablando, las listas de búsquedas.
De todos los que llegaron siguiendo ese camino solo dos se interesaron en el resto de las entradas y lo hicieron saber. Los demás sushi- inquietos leen, vuelven a cliquear, vuelven a leer y se retiran satisfechos. Cinco de ellos tuvieron la gentileza (gente tímida y educada) de agradecer por email las instrucciones. Hubo un señor en Rosario que ofreció dinero a cambio de publicidad sobre su delivery de comida japonesa. No prosperó su oferta porque me dio vergüenza responder sobre todo porque otro señor muy molesto criticó mi falta de profesionalismo (creo que se molestó cuando le dije que había aprendido a rollear mirando elgourmet). Como sea, mucho ruido para algo que hago poco y sin muchas pretensiones.
No recorro blogs, no dejo comentarios.
No tengo muchos amigos, es más creo que no tengo ni siquiera los suficientes.
Los que tengo, son maravillosos. Algo en común con los amigos de todas las personas del mundo ¿no?
No hablo de mi blog. Les conté a pocos.
De modo que es un espacio algo desolado.
También están ustedes. Los que hacen cada tanto un “direct hit” (1) y le regalan al blog unos minutos y van por más y dejan su huella en comentario. Esos ustedes son 6 ó 7, no más.
También hay dos heroicas seguidoras.
También están los advenedizos que pasan, comentan interesante y se pierden en la maraña blogeril.
También están los que hacen todos los días, con lluvia o con sol, su paseo por el blog. A ellos les digo que pueden usar la herramienta fees que les avisa si algo cambió. Digo… ¿no se aburren?
También están los que siempre leen atentos y nunca comentan.
De ellos, hay dos categorías: los desconocidos y los conocidos. De éstos hay a su vez dos categorías: los que me lo dicen y los que no.
De los confesos, hay un par (quizá un par de tres) de exnovios. Vaya uno a saber qué los moviliza a la lectura. A ellos les digo: son bienvenidos pero relájense no voy a escribir de más.
También está Juan, claro. El que me dejó. Es más comprensible que pase seguido y en puntillas; ya ha recibido, merecidamente por cierto, palabras destempladas acordes a su proceder. Sabe que se me pasó el enojo, aunque aprovecho para anoticiarlo que nunca lo voy a perdonar (el supone que no hay nada que perdonar, se equivoca) dicho esto con el mayor de mis sinceros afectos. Lo importante: le deseo inmensas alegrías por venir.
También está mi hijo que lee siempre antes que nadie.
Mi viejo. Que pide que le lea por teléfono.
La adorable novia de mi hijo.
Mis primas.
También están unas mujeres geniales que andan por blogs de hipoacusia.
También unos colegas filatélicos que leen atónitos. Y me lo cuentan. Y me da vergüenza.
También está el vecino. Todo un personaje.
Hoy, a casi un año de empezar con este blog, me pareció una buena idea cambiarle el título. Lo sostuve por cariño y porque me resultaba sumamente original. Me han dicho que es looser, que parece la antesala de un blog feminista, que puede resultar “estigmático” (sospecho que acabo de inventar esa palabra, pero es tarde y estoy cansada para verificar en http://www.rae.es/) y otras cosas disuasivas.
No lo cambio por eso, sino simplemente porque me aburrió, en primer lugar (lo que constituye el segundo lugar me lo reservo).
De modo que se viene una temporada de títulos experimentales.

A ver que sale.
A todos, se agradece su visita.






(1) Direct Hit: así aparece en el reporte de visitas cuando llegan por link directo.

sábado, 14 de marzo de 2009

Por favor no hagas promesas sobre el bidet.

Una persona encantadora, a la que adoro y admiro, estuvo un rato intentando convencerme de lo beneficioso que es inscribirse en una de esas páginas de citas con el fin de encontrar pareja.
Dijo encontrar pareja y advertí:
- Yo no quiero encontrar a nadie.
- No hace falta que encuentres, podrías sólo buscar, charlar y conocer otros puntos de vista.
(Para conocer otros puntos de vista no sería necesario semejante emprendimiento)
- No tengo tiempo, de verdad, no tengo tiempo.
- Todo es cuestión de dedicarle 1 hora por día
.
(Una hora es muchísimo tiempo)
Ella siguió hablando, no fue muy convincente pero, por curiosidad, le hice caso y me anoté.
Como esa página no es gratis ella me había dado precisas instrucciones:
- Abrís un nuevo mail, en Hotmail, con el mismo nick que vas a usar y listo, te van a escribir ahí. Porque de otro modo, no podrás ver los mensajes a menos que pagues.
Un nuevo mail en Hotmail (¿otro más?) resultó el primer obstáculo: Hotmail no existe. Parece que ahora se trata de WindowsLive, que amenaza con múltiples prestaciones “espacios personales” “red de amigos” y bla bla.
Fastidiada y desconcertada abro un nuevo mail “puntolive” (¿servirá lo mismo?) y empiezo el proceso de registro en la página de citas.
Un embole. Se multiplican las preguntas y test para determinar mi perfil y el de mi hombre ideal. Já.
Imposible tomarse en serio el intento. Quise hacerlo, pero me hicieron pensar tantas pavadas que al final del registro, en la parte donde corresponde escribir una presentación que resulte lo suficientemente atractiva e interesante a los demás, me salió un gruñido que decía algo así como
“...disfruto de estar SOLA, me gusta leer, estudiar,
trabajar en filatelia y disponer de MI tiempo
haciendo lo que ME gusta”
Y, para que no quedaran dudas, a la hora de definir mi hombre ideal pedía que se tratara de un hombre “muy ocupado en actividades diversas” .Todo un manifiesto.
A pesar de eso, hice clic.
Por suerte el sistema se toma un par de horas para aceptar un nuevo registro de usuario.
Esas horas bastaron para reflexionar acerca del respeto hacia los demás, en especial al tiempo ajeno.
Insisto, ya se me pasará.
Creo haber leído que Charly está en tratamiento para recuperar su capacidad creativa.
¿Habrá para la amatoria?

domingo, 8 de marzo de 2009

Slum

Un director inglés + La imposibilidad de desarrollar el guión en un lugar donde no hubiera Slum = Una película india que habla de la miseria, sus violencias y las formas de sobrevivir a la verdadera barbarie. También habla del destino. Y de que si alguien hace bien, más tarde o más temprano, recibe bien.
Ta buena, pero no pude dejar de pensar que para Hollywood fue como dar un paseo por el Zoo. No quiero ser aguafiestas pero… ¿vieron esa gente que vive confortablemente, con todo lo bueno de la vida asegurados (salud, belleza, bienestar, pareja, diversión, etc.) y que por ser políticamente correctos se les da por discurrir con mirada antropológica por la intimidad de los que la pasan mal?
Algunos van por más y emprenden obras benéficas: adoptan niños exóticos o compran extensas tierras para preservarlas de las políticas depredadoras del tercero de los mundos.
Dicho sea de paso, es bueno recordar que Europa tuvo su Revolución Industrial acabando con su bosque, de modo que si Brasil, sin ir más lejos, decide avanzar sobre su selva , es su derecho.
No me refiero a transformarnos en el sumidero del mundo con papeleras envenenantes, sino a utilizar los recursos naturales disponibles sin ser condenados por Greenpeace.
Bueno, me fui de tema.
No pude, mientras veía Slumdog Millonaire, dejar de pensar en el glam de Hollywood y en sus conciencias. Con el Oscar no han lavado nada.
La miseria duele.
Lo único plausible de ser premiado es acabar con ella. Y no, yo no puedo cambiarlo.
Ninguno de nosotros puede hacerlo. No está en nuestras manos.
El discurso de que es responsabilidad de todos es una vil mentira, la responsabilidad es de los que deciden los destinos del mundo.
Juntando alimentos no perecederos y ropita en desuso lo único que hacemos es ayudarnos a nosotros mismos. Esa pobre gente sigue allí.
Aquí nomás, a un par de estaciones:



Ya escribiré sobre cosas bonitas, sepan excusarme.
Tal vez fueron los de la fila de atrás del cine, quienes increíblemente decidieron practicarse sexo mientras yo intentaba afanosamente concentrarme en la peli.
Tal vez fue el chino al que pagué para que me manosee y de azotes en público. Jaj… si: crucé la línea (y quedé tan contracturada como antes).
Como sea, ya vendrán tiempos para disfrutar sin culpa de unos buenos rolls.
Dale decí vos también tu “qué barbaridad” y sigamos jugando.
Feliz día, mujer!