Un director inglés + La imposibilidad de desarrollar el guión en un lugar donde no hubiera Slum = Una película india que habla de la miseria, sus violencias y las formas de sobrevivir a la verdadera barbarie. También habla del destino. Y de que si alguien hace bien, más tarde o más temprano, recibe bien.Ta buena, pero no pude dejar de pensar que para Hollywood fue como dar un paseo por el Zoo. No quiero ser aguafiestas pero… ¿vieron esa gente que vive confortablemente, con todo lo bueno de la vida asegurados (salud, belleza, bienestar, pareja, diversión, etc.) y que por ser políticamente correctos se les da por discurrir con mirada antropológica por la intimidad de los que la pasan mal?
Algunos van por más y emprenden obras benéficas: adoptan niños exóticos o compran extensas tierras para preservarlas de las políticas depredadoras del tercero de los mundos.
Dicho sea de paso, es bueno recordar que Europa tuvo su Revolución Industrial acabando con su bosque, de modo que si Brasil, sin ir más lejos, decide avanzar sobre su selva , es su derecho.
No me refiero a transformarnos en el sumidero del mundo con papeleras envenenantes, sino a utilizar los recursos naturales disponibles sin ser condenados por Greenpeace.
Bueno, me fui de tema.
No pude, mientras veía Slumdog Millonaire, dejar de pensar en el glam de Hollywood y en sus conciencias. Con el Oscar no han lavado nada.
La miseria duele.
Lo único plausible de ser premiado es acabar con ella. Y no, yo no puedo cambiarlo.
Ninguno de nosotros puede hacerlo. No está en nuestras manos.
El discurso de que es responsabilidad de todos es una vil mentira, la responsabilidad es de los que deciden los destinos del mundo.
Juntando alimentos no perecederos y ropita en desuso lo único que hacemos es ayudarnos a nosotros mismos. Esa pobre gente sigue allí.
Aquí nomás, a un par de estaciones:




Ya escribiré sobre cosas bonitas, sepan excusarme.
Tal vez fueron los de la fila de atrás del cine, quienes increíblemente decidieron practicarse sexo mientras yo intentaba afanosamente concentrarme en la peli.
Tal vez fue el chino al que pagué para que me manosee y de azotes en público. Jaj… si: crucé la línea (y quedé tan contracturada como antes).
Como sea, ya vendrán tiempos para disfrutar sin culpa de unos buenos rolls.
Dale decí vos también tu “qué barbaridad” y sigamos jugando.
Feliz día, mujer!

3 comentarios:
CELESTE PRESIDENTE!
Tu Vecino enajenado.
Relax Bebé. Besos
Qué barbaridad, por el amor de dios !
=)
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