viernes, 17 de septiembre de 2010

Brain drain


Mientras Felipe M. terminaba su posgrado de Astrofísica en el IAFE (UBA) el entonces Ministro de Economía de la Nación, D. Cavallo, recortaba el presupuesto del CONICET mientras mandaba a sus científicos e investigadores a “lavar los platos”.

Muchas valiosas personas; estudiosas, trabajadoras e inteligentes decidieron entonces abandonar el país para instalarse en otros de políticas públicas lúcidas y amigables a la investigación.
Más tarde, muy tarde, alguien se puso a hacer las cuentas y comprendió que la fuga de cerebros había significado al país una enorme pérdida; los aproximadamente veinte mil científicos argentinos  radicados en el exterior se habían educado aquí. Se ha calculado que formar a un médico, por ejemplo, tiene un costo de cincuenta mil dólares.
¿Qué se hizo entonces? Se anunció un programa de repatriación de talento argentino bautizado “Raíces”. Lo implementaron en el año 2004. Desde entonces se han repatriado a unos 600 científicos. 

Unos meses después terminar el posgrado Felipe M. se radicó en Austin luego de ser convocado por la Universidad de Texas. Unos años más tarde se fueron con él su novia y sus suegros.  
El suegro de Felipe M. tenía una fábrica de zapatos con más de 100 empleados. Hoy en el espacio donde funcionaba la fábrica hay un enorme aguantadero de inmigrantes ilegales.

Mientras nacía el programa “Raíces”, anunciado por CFK en su célebre discurso del “hache dos cero”, crecía otro bautizado “Patria Grande”. Un programa nacional de normalización documentaria migratoria. 
Las proyecciones indican que el 10% de los habitantes de Argentina nació en Bolivia, Paraguay o Perú. Del total de las personas que habitan en los barrios del Sur de la Ciudad de Buenos Aires habría entre un 30% y un 40% de inmigrantes de esos países.
Esto significa que en una escuela del distrito IX en 3º grado, por ejemplo, habría 20 alumnos argentinos, 5 bolivianos, 4 peruanos y 2 paraguayos.
También significa que de los 3mil niños por día que atiende el sector de pediatría del Hospital Vélez Sarsfield, quinientos de esos pacientes son bolivianos, cuatrocientos peruanos y doscientos nacieron en Paraguay.
De acuerdo a los últimos datos del Instituto Nacional de Estadísticas y  Censos (INDEC) el 31,4% de los argentinos son pobres. De ese total más de 4 millones son indigentes.
La Industria Argentina es una entelequia, pero cientos de miles de personas al año ingresan al país huyendo de la pobreza para nacionalizarse e incorporarse al programa de asistencia social argentino.
Sólo el 50% de los inmigrantes tienen algún tipo de trabajo para sobrevivir. La mayoría de los que no trabajan van a parar a las villas.
La Ciudad de Buenos Aires tiene unos 20 asentamientos reconocidos (170mil personas) a los que se suman 24 asentamientos nuevos e informales.
La villa 1-11-14 (llamada shopping narco, Bajo Flores) es el más extenso de los asentamientos. Allí viven más de 4mil familias procedentes de Bolivia, es  la comunidad más grande de bolivianos en suelo porteño.
Patria Grande. Puerta Abierta.
Puerta por la que cada cuatro días se repatria 1 científico.
Puerta por la que cada cuatro días ingresan 2192 inmigrantes.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Moon Landing

Hace unos años en este mismo lugar manifesté sin tapujos mi convicción acerca de lo que había sucedido el 20 de Julio de 1969. Después de leer este libro debo admitir: fue un exceso.
Javier Casado recorre la vida fabulosa de Wernher Von Braun, el genial ingeniero nacido en Prusia. Lo hace con maestría. Entre el Águila y la Esvástica se desenvuelve de manera dinámica y atrapa como si se tratara de una buena ficción.
Me dejé llevar por la fascinante historia de quien supo estar en cada momento en el lugar indicado a sus propósitos. Elegí reflexionar sobre los contrastes de su vida:
Von Braun desarrolló, como ingeniero del ejército alemán, el cohete A4 (conocido como V2); el primer misil balístico de la historia debutó asolando Londres el 8 de septiembre de 1944.
Como director del centro Marshall de la NASA protagonizó la carrera espacial, fue el responsable del desarrollo del cohete impulsor de los vehículos lanzadores del proyecto Apollo.
Fue miembro del partido nacionalsocialista y de las SS.
Se nacionalizó estadounidense.
En Peenemunde y Mittelwerk dirigió la construcción masiva de misiles utilizando como mano de obra a prisioneros de guerra controlados por las SS.
En Huntsville (Rocket City) dirigió un pequeño imperio destinado al espacio.
Trabajó con Himmler y con Walt Disney.
Su habilidad, conocimiento y convicción le permitieron transformar sus proyectos en causas fundamentales para Hitler y JFK.





Fue un hombre inteligente, hábil y carismático. Y persuasivo. Tanto que su historia me hizo dudar. No sé. Aún con el maravilloso mundo del tío Walt. Aún con la avidez americana. Tal vez hayan llegado ese día. Ya no tengo certezas acerca de lo que ocurrió, lo que haya sido les funcionó, que es casi lo mismo.