domingo, 25 de septiembre de 2011

Nada personal


"mirar las estadísticas argentinas se parece mucho a que el capitán del Titanic
vaya a ver cómo suena el violín de la orquesta"
Bodou en declaraciones desde Washington, 23/09/11 

Me encanta cuando en medio de discursos prepotentes en el uso del lenguaje, 
plenos de frases vacuas y efectistas, se escapan estas cosas. 
Alguien debiera decirle a nuestro Amado ministro que ciertas analogías son contraproducentes. 
Solo a un funcionario distraído se le ocurre hablar del Titanic en referencia a la economía argentina. 
Ojalá no haya hablado su inconsciente.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Del UARS, un francés y el sushi soso


Pudieron convencerme de que una simple lata de Fanta puede ser, suelta en mi auto, un mortal proyectil. El argumento: en una colisión a 50 km/h la masa de cualquier objeto se multiplica entre 30 y 50 veces.
Ahora intentan convencerme de que la caída de un satélite obsoleto de seis toneladas - tamaño colectivo- es inofensiva. El mamotreto, despedazado en trozos, impactaría en la superficie de nuestro planeta a una velocidad entre 160 a 380km/h dependiendo del peso de los pedazos.
Dicen que la probabilidad de que le caiga encima a cualquier persona es de 1 en 3200.
Hay un francés que se ganó el Loto por segunda vez en su vida; la probabilidad de que eso sucediera era 1 en 363 billones. Y pasó.

Entre amenazas de granizo, preescripción de tomates y el UARS sobre nuestras cabezas, hay un hecho preocupante que pasa desapercibido: debido a las restricciones comerciales no hay más wasabi en la Argentina. Se acabó. Ni en el mercado chino, ni el mercado negro, ni en la alacena de mi casa.
Media pila Sr. Moreno, golpes bajos no.