viernes 23 de septiembre de 2011
Del UARS, un francés y el sushi soso
Pudieron convencerme de que una simple lata de Fanta puede ser, suelta en mi auto, un mortal proyectil. El argumento: en una colisión a 50 km/h la masa de cualquier objeto se multiplica entre 30 y 50 veces.
Ahora intentan convencerme de que la caída de un satélite obsoleto de seis toneladas - tamaño colectivo- es inofensiva. El mamotreto, despedazado en trozos, impactaría en la superficie de nuestro planeta a una velocidad entre 160 a 380km/h dependiendo del peso de los pedazos.
Dicen que la probabilidad de que le caiga encima a cualquier persona es de 1 en 3200.
Hay un francés que se ganó el Loto por segunda vez en su vida; la probabilidad de que eso sucediera era 1 en 363 billones. Y pasó.
Entre amenazas de granizo, preescripción de tomates y el UARS sobre nuestras cabezas, hay un hecho preocupante que pasa desapercibido: debido a las restricciones comerciales no hay más wasabi en la Argentina. Se acabó. Ni en el mercado chino, ni el mercado negro, ni en la alacena de mi casa.
Media pila Sr. Moreno, golpes bajos no.
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3 comentarios:
El Clara courrier podría -no digo solucionar- pero si paliar mínimamente tal escasez.
( hablo del wasabi, no de la lluvia de satélites de punta )
¿Teneís Wasabi?
Olvida el Clara Courrier. Claramedejó. :(
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