domingo, 29 de abril de 2012

Crónica de una Maratón Fotográfica


La propuesta es interesante: hacer 20 fotos en doce horas, en el espacio público de la Ciudad de Buenos Aires. Fotografía callejera. Me anoté entusiasmada hace meses y llegó el día.
A las 12AM me entregan una libretita que oficia de hoja de ruta  con 20 consignas: 16 palabras, 3 frases y 1 poema. Tengo hasta las 12PM para volver al lugar y entregar las 40 fotos (una por consigna y una, inmediata, de la página de la consigna correspondiente).
Las fotos no pueden ser editadas y no están permitidos algunos artilugios fotográficos (no presté atención a esos detalles porque tengo una simple digital con pretensiones). Cinco de esas consignas indican fotos nocturnas.
Luego del vértigo que sucede a la apurada lectura hay un momento de inacción; no sé por dónde empezar. Les pido ayuda a algunos amigos creativos, vía mensaje de texto. Mando las palabras y empiezo a recibir sugerencias. Me siento un poco menos sola. Qué bueno.

ABRACADABRA – BARRIADA – CULPA – ECO – GOL – MANIFIESTO – NORMAL – ORTOGRAFÍA – PICARDÍA – SINÓNIMO – UNIVERSO – ZAFARRANCHO - FANTASÍA –LABERINTO – VOLUMEN – YA.
“¿A QUIÉN VA USTED A CREER, A MÍ O A SUS PROPIOS OJOS?” Groucho Marx
“YO VEO AL FUTURO REPETIR EL PASADO, VEO UN MUSEO DE GRANDES NOVEDADES”  O tempo no Pára, Cazuza.
“EL HOMBRE QUE NO PUEDE VISUALIZAR UN CABALLO AL GALOPE SOBRE UN TOMATE ES UN IDIOTA” André Breton
“Las cosas son dueñas de los dueños de las cosas y yo no encuentro mi cara en el espejo. Hablo lo que no digo. Estoy, pero no soy. Y subo a un tren que me lleva adonde no voy, en un país exiliado de mí”
 Ventana sobre la Nuca, Eduardo Galeano

Todo inspirador. UNIVERSO me empuja hacia la obviedad: El Planetario. Prefiero seguir la sugerencia de Pam y ver que hay en la cercana asociación de amigos de la astronomía del Parque Centenario. Hago algunas fotos que más tarde borraré. Volviendo al auto bajo una tenaz lluvia, el Hospital Naval me ofrece una fachada turquesa, luminosa, diferente entre el gris del ambiente. Los árboles jóvenes lucen un fresco verde limón. Y las ventanitas, como ojitos de buey en fila simétrica me hacen pensar en SINÓNIMO. Hago unas fotos. Una queda. Son poco más de la 1PM, hay que calentar motores. La Boca seguramente será un buen escenario, Pau pensó lo mismo, voy en buen camino.
ECO tiene un incentivo extra, la foto será convertida a 3D por un auspiciante, por lo que habrá que hacerla pensando en varios planos. ¿Pero “eco”? Lo único que se me ocurre son ondas en el agua, me llama Eduardo y dice que para él eco es ecología. Bien. También es ausencia de ecología pienso yo y me alegro de estar llegando a La Boca.
Impera un mini break higiénico, con hamburguesa sin queso, papas pequeñas y un vaso de mate cocido. En el auto y casi sin hambre, ansiosa por seguir.
Llueve y en la Bombonera hay partido en unas horas, lo bueno es que está lleno de policías y puedo hacer fotos tranquila. Sumo BARRIADA, claro, y GOL,  aunque con la esperanza de poder encontrar algo mejor, mientras July dice que para ella “culpa” es una torta gigante.
Entre la soledad de la calle Brandsen aparece una mujer como bajada del Pricipessa Mafalda que  lleva con esfuerzo una enorme torta casera, rosa y presuntuosa. Gracias princesa, quedó CULPA.
MANIFIESTO y PICARDÍA las hago sobre grafittis que encuentro en La Boca, que resultó un barrio fructífero.
Lástima el GPS, que me indica doblar a la izquierda en la Av. Pedro de Mendoza, al fondo de la calle Olavarría. Qué cosa Puerto Madero, tan paquete él y literalmente rodeado de miseria.
Sigue la lluvia, rumbeo al fotogénico Miami porteño, de tan vacío parece, más que nunca, una escenografía. Con paciencia y ensayo/error hago una foto para ORTOGRAFíA. Y me gusta.
Sobre Comodoro Py, camino a Costanera Norte veo un par de viejos surtidores en la vereda. Hago NORMAL. Y me encanta.
“El tiempo no para” en versión Bersuit resuena en mi cabeza, trabajo con unas tomas de un bar de Costa Salguero. La idea es buscar algo que muestre la novedad en el pasado. Pero me va mal. Discuto con un gendarme; según él yo estoy sacando fotos a un cajero automático del Banco Galicia que está al lado del bar. Por supuesto que yo estaba enfrascada en luz, apertura focal, paraguas, zoom y bufanda como para notar que había un Banco Galicia.
El hombre pretende que le dé mi cámara. Le digo muchas cosas agolpadas y contradictorias sin pensar: que ni en pedo, que si es estúpido o se hace, que si quiere acompañarme para cuidar que no me roben el equipo por el resto del evento, que busque un juez si quiere mi cámara, que se vaya a buscar pibes chorros en vez de molestar a la gente. Seguramente el efecto positivo lo aportó la sonrisa conciliadora con la que coroné mi exabrupto, no sé, pero finalmente el hombre entró en razón y acabó disculpándose.
La foto quedó linda, pero como no estoy segura de que Costa Salguero sea específicamente espacio público la descarto. Vuelvo hacia el sur, hasta Retiro, estoy pensando en plaza San Martín y en el universo borgeano.
Cuando era piba y vivía en los suburbios solía tomar el San Martín en Retiro. De todas las líneas que tienen sus estaciones terminales allí la San Martín es la que tiene la estación menos ostentosa: es una bonita construcción de estilo inglés hecha de hierro, chapa y madera. Es la última estación desde la Av. Libertador hacia el bajo. Entre estación y estación hay calles, depósitos e incluso vías muertas. Me acuerdo de haber caminado muchas veces por ahí. Hace quince años había, como ahora, vendedores ambulantes y puestos callejeros de porquerías imposibles de consumir. Pero ahora además está la Villa31, que se adentró en cada interciso llegando hasta el borde de la avenida. Es espeluznante. También es imposible de fotografiar.
Con la tristeza pegada a los huesos hago VENTANA SOBRE LA NUCA y EL TIEMPO NO PARA. Un hombre dueño de un paraguas como única cosa y la Torre de los Ingleses son parte de esas fotos (no solo por el reloj y el tiempo, también por El Relato). Nunca encontré al universo borgeano, la luz se agota, sigue lloviendo, tengo frío. Pierdo mi credencial.
A la vuelta de una esquina el gobierno de la Ciudad me regala una oportunidad para la frase de GROUCHO, me encanta la foto. Pero no puedo aplicarla para esa frase, porque es toma obligada nocturna y son las 5:30PM.  Sirve para la frase de BRETON, es un poco forzada pero queda.
Estoy cansada, todavía faltan ABRACADABRA, ZAFARRANCHO y FANTASÍA. Con tomas nocturnas LABERINTO, VOLUMEN, YA y la de GROUCHO. Mi GOL no me convence; UNIVERSO menos.
Tengo que parar, desensillar, elegir las tomas que van hasta ahora y ordenarme. Me tomo unos mates en la casa de Fede. Mis fotos reciben descalificaciones y halagos en dosis equivalentes, me da ánimos. Son las 7:30PM y empiezo a preocuparme por la hora de llegada.
Creo que tengo grandes ideas, pero al trabajarlas quedan banales. Encima ya es de noche. No tengo luces extras, no me gusta el flash y apenas conozco las técnicas. Pero tengo trípode, ganas y auto.
Pienso en un “ya” como reclamo del accidente de Once, pero no me animo a cruzar la Plaza hacia la estación. Examino lo que tengo a mano: hay un puesto de panchos al paso iluminado de amarillo y con una guarda como de bandera de largada en blanco y negro. Permiso, gracias. Listo YA.
Busco la magia de plaza Serrano y en el camino me encuentro con otro UNIVERSO, el gardeliano,  en el Abasto.
Ni magia ni nada, llueve Celeste llueve, no hay ni magia, ni gente, ni cosas. Me cruzo por primera vez con otros maratonistas. Intercambiamos experiencias, algunos están ateridos como yo, todos entusiasmados y apurados. Son las 8:30PM, hago ABRACADABRA, en esa foto pongo la energía que me queda, antes hice ZAFARRANCHO, no me gusta nada.
VOLUMEN podría ser el medidor de la puerta del Malba, desde el auto lo veo apagado. Además hay otro maratonista agachado con su trípode bajo la llovizna encuadrando con paciencia el rectángulo negro. Sigo viaje en busca de los travestis del Rosedal para cumplir mi FANTASIA. ¿los desalojaron? Ni uno. Qué mal, pierdo mucho tiempo buscándolos.  Para no irme con las manos vacías hago una foto del Rosedal desierto, no hay nadie. Sospecho que yo tampoco debiera estar ahí.
Me voy hasta Parque Chas, ahí desde temprano había decidido hacer LABERINTO con la calle Bauness.
Un frondoso sauce sobre la Av. Federico Lacroze me hace pensar que el VOLUMEN también es eso.
La foto que hice en El Rosedal no me gusta, ¿habrá travestis en Plaza Flores?. En el camino me acuerdo de una leyenda urbana del barrio de mi adolescencia. Ahí está FANTASIA en Campana y la vía.
Me falta GROUCHO. Son las 22:46. Siempre está el recurso de hacer una foto a un buen par de ojos. Soy tímida como para pedir ojos prestados, la calle está desolada y fría. No da como para armar el trípode en busca de un autorretrato. En eso estoy cuando veo que en una esquina de Villa Mitre, un entusiasta le puso a su parrillita “El nuevo vencedor”, ahí está mi GROUCHO. Clic. Misión cumplida.

La organización pidió no subir fotos a internet antes del resultado (en Julio, creo). Las tomas descartadas y las de referencia pueden subirse, pero las descartadas las borré. Además de los que están mencionados en la crónica, Cin y Lau respondieron con buenas ideas a mi pedido de auxilio, a lot.