miércoles, 19 de marzo de 2014

Inspiración


El artista y la modelo, una película de Fernando Trueba del año 2012. Tiene una escena inmensa. Cuando el artista le muestra a Mercè —la modelo— el dibujo más bello del mundo[1]. Le habla de Rembrandt, un holandés, le dice. Le dice también que Rembrandt lo hizo con la punta de una caña tallada, que es casi una instantánea, una fotografía. Le dice que lo mire con atención, que hay que prestar atención para entender las cosas. Le enseña a mirar los pasitos pequeños del niño. Sus primeros pasos, dice Mercè, que podría decir también mis primeros pasos.
Le señala a la hermana mayor. De la hermana no importa tanto el brazo que sostiene al niño —dibujado así nomás, dice el maestro— sino la orientación de su cabeza y la forma de su espalda: toda su atención está puesta en el niño que ríe.
El niño que ríe (creemos que ríe, no lo vemos, pero nos dejamos llevar por Rembrandt, por Trueba) extasiado por caminar por primera vez. Como Mercè, quien mira las capas de una obra por primera vez.
La madre está presente —continúa el maestro—, pero no interviene. Ella está acostumbrada, no es la primera vez que un hijo le da sus primeros pasos.
 —Y ese el padre —aventura Mercè— seguramente llegó de trabajar y está ansioso por que todos vean a su hijo caminar. ¿Y ésta? —pregunta, señalando a la mujer que aparece en la izquierda del cuadro.
—Es una vecina que pasaba por ahí, cargando un balde. El balde es pesado. Rembrandt nos lo hace notar en la tensión del brazo. No del que lleva el balde, del otro. Ella es el centro de atención, de esta mujer se vale Rembrandt para mostrarnos ese instante de vida. 
Trueba nos pone en los ojos de Mercè, como Rembrandt nos puso antes en los de la mujer que pasa con el balde. El arte encadenado, lo más parecido a un exquisito recurso literario.



[1] Niño que aprende a andar, Rembrandt. c.1660

1 comentario:

Sergio Barrios dijo...

Me encantó la profundidad de tu mirada y la calidad de tus comentarios sobre esa escena de El artista y la modelo. A mí también me impactaron los comentarios que le hace Jean Rochefort a Mercé, googleé el dibujo de Rembtandt y me llevó a tu post. Cosas del,destino, ahora yo comentando tus comentarios!!!!